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Monta desmonta silla

Cómo se monta y desmonta una silla de paseo paso a paso

Cómo se monta y desmonta una silla de paseo paso a paso

Sacar la silla de la caja y plantarse delante de un chasis, cuatro ruedas, una capota y un manojo de clips puede intimidar la primera vez. En realidad casi todas las sillas de paseo del mercado siguen el mismo esquema de montaje: chasis que se despliega, ruedas que encajan a presión, asiento o capazo que se enclava sobre unos adaptadores y accesorios textiles que se abrochan con velcros, corchetes o cremalleras. Cambia el detalle, no la idea.

Este es el orden lógico para montarla la primera vez y para plegarla y desplegarla cada día sin forzar nada. Lo específico de tu modelo (botones, palancas, qué lado de la rueda va hacia dentro) manda siempre: lo dice el manual que viene en la caja, y conviene tenerlo a mano hasta que le pilles el truco.

Antes de empezar: qué sacas de la caja

Lo primero, vaciar la caja entera sobre el suelo y comprobar que están todas las piezas. Lo habitual es encontrar un chasis plegado, dos ruedas traseras (a veces unidas por un eje, a veces sueltas), dos ruedas delanteras —en muchos modelos son dobles, con dos ruedines por eje—, la hamaca o asiento, la capota, la barra frontal o protector, la cesta inferior, la burbuja de lluvia y, según el modelo, un capazo, adaptadores para la silla de coche o una colchoneta. En las propuestas que puedes ver en la sección de sillas de paseo esta lista varía bastante entre un modelo urbano sencillo y un conjunto 2 en 1 o 3 en 1.

Mira el manual aunque te parezca evidente. Trae un plano de piezas numeradas y la secuencia de montaje; si algo no encaja es casi siempre porque va al revés o porque hay un seguro de transporte que todavía no has quitado.

Desplegar el chasis

El chasis llega plegado y con un gancho o pestillo que lo mantiene cerrado durante el transporte. Antes de tirar hacia arriba del manillar, libera ese seguro: suele estar en el lateral, cerca de la articulación central, y se abre deslizándolo o apretando un botón. Si no lo sueltas y fuerzas, el plástico cruje y acabas doblando algo.

Con el seguro liberado, sujeta el chasis por el manillar y tira hacia arriba con un movimiento firme. Oirás un clic claro: ese clic es lo importante. Significa que la articulación ha quedado bloqueada en posición abierta. Si no suena, mueve el chasis arriba y abajo medio centímetro hasta notar el bloqueo. Zarandéalo un poco antes de poner nada encima; si cede, no está abierto del todo. Si dudas de cuánto espacio pide la silla ya desplegada, hay una explicación sobre qué anchura cabe en el ascensor y por las puertas de casa.

Montar las ruedas

Las ruedas traseras encajan en el extremo de cada pata trasera por un eje. Se meten a presión hasta que suena otro clic y, para asegurarte, tira de la rueda hacia fuera sin miedo: si sale, no estaba puesta. Las delanteras hacen lo mismo por abajo del chasis, en vertical. En muchos modelos se bloquean y liberan con una pestaña que se empuja hacia dentro.

Una vez puestas, prueba los frenos traseros (la barra o los pedales de las ruedas de atrás) y comprueba el giro de las delanteras. Casi todas las sillas urbanas llevan ruedas delanteras pivotantes con un pasador que las fija rectas, útil en terreno irregular. En las que buscan asfalto y acera, como las que aparecen listadas en la zona de sillas ligeras, ese giro libre es lo que te permite esquivar gente en la acera con una mano. Si el uso previsto es caminos de tierra, conviene fijarse en qué mirar en las ruedas de una silla todoterreno.

Colocar la hamaca, la capota y la barra frontal

El asiento o hamaca se coloca sobre dos anclajes en los laterales del chasis. Son dos piezas de plástico duro, una a cada lado, que entran por una ranura y hacen tope con un clic. Algunos modelos permiten ponerla mirando hacia ti o hacia la calle; para cambiar la orientación, sigue lo que indique el manual. Prueba antes de poner al bebé.

La capota se enchufa en dos pivotes a los lados del respaldo o del asiento, and luego se abrocha por detrás con velcros o cremallera a la tela del respaldo. Si no la abrochas por detrás, cuando reclines el respaldo la capota se despega. La barra frontal entra por los dos laterales del asiento con otro par de clics; muchas se abren por un solo lado para subir y bajar al bebé sin desmontar.

El arnés, antes de usarlo, hay que ajustarlo a la altura de los hombros del niño. Las cintas pasan por unas ranuras en el respaldo y se cambian de agujero según crece. Los cinco puntos (dos hombros, dos caderas, uno entrepiernas) deben ir siempre abrochados, incluso para un paseo corto.

Si tu silla es 2 en 1 o 3 en 1

Los conjuntos de carrito con capazo y, en el 3 en 1, también silla de coche, usan todos el mismo chasis con un sistema de adaptadores. El capazo y la silla de coche encajan en los mismos anclajes laterales que la hamaca, muchas veces mediante unos adaptadores en forma de garra que vienen aparte. En la sección de carritos 2 en 1 y 3 en 1 verás que casi todas las marcas usan ese esquema: un chasis, varios asientos intercambiables.

Para quitar el capazo o la silla, el gesto es siempre el mismo: dos botones laterales a la vez, tirar hacia arriba. Hazlo con la silla frenada y sin peso dentro. El paso a paso del acople está en cómo se acopla un capazo o un portabebés al chasis de un 3 en 1.

Plegado del día a día

Plegar bien alarga la vida del chasis. El orden que funciona en la mayoría de modelos es: frenar, cerrar la capota, poner el respaldo como indique el manual, orientar las ruedas delanteras rectas y accionar el mecanismo de plegado. Ese mecanismo suele ser un botón en el manillar que se aprieta a la vez que una palanca, o dos gatillos laterales. La silla cae sobre sí misma en forma de libro.

Algunos modelos se pliegan con una mano en un segundo y quedan de pie solos; otros necesitan las dos manos y se tumban en el suelo. Esa distinción entre plegado ultracompacto y plegado estándar se trata en qué diferencia hay entre una silla ligera y una compacta de viaje. En ambos casos, el seguro de transporte vuelve a cerrarse al final del plegado para que no se abra sola dentro del maletero. Si quieres entrar en detalle, hay una explicación específica de cómo plegar la silla y meterla en el maletero.

Desmontaje para guardar o lavar

Para guardarla una temporada o para lavar la tapicería, el desmontaje va al revés que el montaje: quita primero los textiles (hamaca, capota, protector del arnés, cubrepiés) y después, si lo necesitas, saca las ruedas. La hamaca se separa levantando los dos botones laterales del asiento. La capota se descose por detrás soltando velcros o cremallera y se tira hacia arriba de los pivotes. Las fundas de los arneses salen pasando la hebilla por la ranura.

Las ruedas se desmontan con un botón central en el buje (traseras) o con una pestaña en la pata delantera. Antes de sacarlas, fíjate en qué lado va cada una: muchas no son simétricas y, si las cambias, el frenado o el giro queda raro.

Para la limpieza propiamente dicha, mejor seguir las indicaciones de la etiqueta de la tapicería y las del fabricante del chasis. La guía sobre limpiar la tapicería y las ruedas lo explica sin estropear nada.

Comprobaciones antes del primer paseo

  • Que los dos clics del chasis han sonado y la silla no cede al empujar hacia abajo el manillar.
  • Que las cuatro ruedas no salen al tirar de ellas hacia fuera.
  • Que el freno bloquea las dos ruedas traseras, no solo una.
  • Que el arnés está a la altura correcta de los hombros del bebé y se abrocha y suelta sin forzar.
  • Que la capota se despliega sin tirar de las costuras y queda sujeta por detrás.
  • Que la cesta inferior está enganchada en sus cuatro puntos y no roza las ruedas.

Con esto hecho, el resto es rodar. Cada marca tiene sus manías —los plegados de Maclaren no se parecen a los de Chicco, y los de Baby Jogger tienen su propio sistema de una mano—, pero el esqueleto es común. Si tu modelo tiene algún paso raro, suele venir dibujado en una pegatina en el propio chasis, debajo del asiento o en la pata trasera. Si lo que vas a montar es un cochecito doble, conviene revisar antes cómo elegir una silla gemelar en paralelo o en línea.

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